Enclavada al norte de la Hoya de Guadix, ya en
el límite con la provincia de Jaén, a más de 700 metros de altitud
pero en terreno llano, el lugar que hoy ocupa el municipio de Alicún
de Ortega fue habitado por las primeras civilizaciones prehistóricas
que poblaron la peninsula Ibérica y de ello se han encontrado
importantes y numerosos vestigios neolíticos e ibéricos,
conservándose algunas viviendas trogloditas que en toda la zona
resultan muy abundantes.
En distintas etapas Alicún de Ortega ha desarrollado su función de
foco comarcal, lo cual queda de manifiesto en los restos
urbanísticos y el trazado viario actual, o en la gran extensión del
municipio en el s. XVIII o la población de su época romana, en la
que contaba con 300 habitantes.
Monumentos o patrimonio:
-Piedras Bermejas: Son numerosos los restos Paleolíticos y
Neolíticos tales como piedras talladas, así como la abundante
cerámica argárica que en el lugar se ha hallado.
-Paraje del nacimiento del pilar: Este nacimiento se caracteriza por
su gran caudal y la belleza del entorno.
-Túnel y balsa romana del Canjorro
-Iglesia parroquial Ntra. Sra. de la Anunciación (s. XVI).
-Ermita de San Torcuato: Sencilla construcción que acoge una
imagen y varias reliquias de San Torcuato, patrón de Guadix
-Restos del Castillo Árabe prácticamente derruido
Gastronomicamente destacan sus famosas Gachas Hormigos, Migas de pan
y patata, Alfajores y Andrajos.